Todos en algún momento hemos caído en una moda que, años más tarde, nos preguntamos “¿qué rayos me pasó por la mente?”. Nadie esta inmune, nisiquiera nuestros padres. Cuando vemos sus fotos de los 70, siempre sale el padre de uno con la polo tan pegada que incluso con la nota que tenía de peyote o lo que sea, podía sentir su circulación deteniéndose. Estas son 7 modas contemporáneas que por alguna razón llegaron a Puerto Rico.

7) Uñas larguísimas

Propósito intentado: verse linda

No hay nada malo en que una chica quiera ponerse su ropita linda, arreglarse el pelito, ponerse algo de maquillaje. Si eso la hace feliz, bienvenido sea. Pero también hay extremos.

Propósito logrado: restarle funcionalidad a sus manos
Estoy hablando de esas tipo Ivy Queen. Está bien, uno puede tratar de verse bien y eso para tratar de propagar la especie humana, pero cuando le quitas la funcionalidad a un apéndice, ya cruzaste la delgada línea entre cool y mamao. Yo sé que Freddy Krueger asustaba a todo el mundo, pero no creo que era motivo para aspirar a ser como él.

¿No se supone que en los fast food las empleadas no pueden tener las uñas largas? Si la que me atiende en el Burger King del Viejo San Juan está leyendo esto, por favor, córtate las uñas. Además, ¿para qué diablos se las pintan tanto? Estoy bastante seguro que jamás ha ocurrido que alguien las detenga y les diga: “wow, de verdad que tu perteneces a un museo, y no a contar chavos en un banco. Deseo hacerte el amor”.

Una bofetada de una chica con uñas normales resulta en una cara roja; una bofetada de una chica con uñas larguísimas resulta en un adulto llorando y moqueando frente a todo el mundo.

6) Los “bobos” guindando del cuello

Propósito intentado: verse cool
Es normal que la gente use cadenitas, tal vez con el nombre de su novia “Beba” colgándole del cuello, tal vez una que otra pulserita, cosas así.

Propósito logrado: verse perdedor.
Honestamente, esta sí que es impresionante. No puedo ni comprender el proceso de pensamiento de la primera persona que decidió usarlo. Debe haber sido algo como “¿la gente se cree que yo soy un “loser”, ah? ¡Pues ahora les voy a enseñar quién es “loser” de verdad!” Esa es la única alternativa que se me ocurre, porque veo difícil la otra alternativa: “¿la gente dice que yo soy un “loser”, ah? ¡Deja que me vean en la calle con mis bobos “cool” guindando del cuello! Me van a tener que pedir perdón si quieren janguear conmigo de tan cool que me voy a ver.”

Para colmo, llegó el momento en que si sólo tenías un bobo, eras un loser. Para ser un ganador de verdad, tenías que tener por lo menos tres, de distintos colores. Por mi madre que durante esa época nos estaban metiendo LSD por el agua, o era cuando vivíamos en The Matrix.










5) Los abrigos gordos y bufandas

Propósito intentado: ¿escapar del mega frío que hace en Puerto Rico?
En climas fríos, naturalmente la gente busca abrigarse. Se ponen sus abrigos y ropa fabricada para climas fríos, para escapar de las inclemencias del clima.

Propósito logrado: incrementar el mega calor que hace en Puerto Rico.
Esto ahora esta pega'o. Gracias a la gente que usa esos abrigos gordos de nieve y quienes usan bufanda, me he dado cuenta que yo debo estar entre la gente más morona de Puerto Rico, porque mi cerebro sencillo no logra alcanzar el nivel de pensamiento necesario para comprender porqué querría una persona auto mutilarse con tanto calor. De verdad espero poder comprender con el paso del tiempo. Tal vez debí haber prestado más atención en clase.

Está bien, en Plaza las Américas hay aire acondicionado, pero no es para tanto. No hace falta una bufanda. Casualmente, “El Toltoso”, “El de la Tolta” encontró a Cristo luego de usar esos abrigos por varios años. Parece que mientras más calientes tu temperatura corporal, más te acercas a la muerte y puedes hablar con el más allá.

4) La ola en el pelo

Propósito intentado: verse sexy.
¿Qué más bello que una chica con su pelo arregladito? A veces te sorprenden con un recorte nuevo o un cambio de estilo. No hay nada malo en querer verse sexy.

Propósito logrado: verse como del futuro o algo así.
No lo nieguen. Si eres una chica y naciste en la primera mitad de los 80, tuviste la ola en algún momento. La cosa es que estábamos aparentemente en un estado de hipnosis masiva, porque eso era la cosa más cool del mundo.

La que no tuviera una ola, era la charra del grupo. Cuando tomaban las fotos de la escuela, las muchachas parecían clones: dos libras de maquillaje y la ola.

Lo más gracioso es ver las fotos de esos tiempos actualmente, que tu ves a la muchacha super orgullosa de su ola en la foto, pero ahí mismo la escuchas explicándote mientras te enseña la foto “¡ay, yo no sé que me pasaba!”. Nisiquiera tengo idea de todos los químicos necesarios para darle esa firmeza a la pollina, pero estoy seguro que debe haber alguna relación entre la ola y el desastre de Chernobyl. ¡Hasta el nombre del peinado es una burla! No le decían “peinado de pollina voluptuosa”, le decían la ola. Es como llamarle a un recorte “el desastre” y que la gente salga masivamente a que le hagan “el desastre” en el cabello.

3) Ponerse la ropa al revés

Propósito intentado: demostrar que te gustaba el rap.

Tantas canciones buenas de rap que hay. A todos nos gustan distintos géneros musicales, pero tiene que haber aunque sea una canción de rap que te encante. Nada malo con mostrar tus gustos en la música.

Propósito logrado: demostrar que padeces de alguna deficiencia mental.
Cuando salió Kris Kross, el sentido común de todo el mundo te decía que ellos iban a ser los maestros del rap durante el resto de la eternidad, así que decidieron imitar su vestimenta. Evidentemente, nuestro sentido común estaba lleno de mierda. En el 2009, nadie sabe qué demonios están haciendo, pero de verdad que espero que hayan seguido usando la ropa al revés y un día encontrármelos trabajando en pizza hut con el uniforme al revés. Eso demostraría un compromiso total: aunque millones digan que soy un retardado, lo soy con orgullo.

Recuerdo ver dos o tres personas usando esta moda. Siempre era el flaquito alto, que iba a jugar baloncesto y tenía también el rabito ese rubito cortito en la nuca. Me pregunto si desarrollaban tanta puntería cuando iban al baño, que con bajar el zipper les bastaba para hacer lo que fueran a hacer.


2) Góticos super faja'os

Propósito intentado: demostrarle al mundo que nada te importa y la muerte es tu mejor amiga.
A cada loco con su tema, como dicen. Distintas personas tienen distintos estilos y no hay nada malo con eso. Excepto cuando llegas al punto del ridículo.

Propósito logrado: demostrarle al mundo que tienes mucho tiempo en tus manos y una alta tolerancia al calor.

Te quieres vestir de negro, está bien. Te quieres poner una correíta de puyas, pues qué rayos, cool. Te quieres poner una cadenita de la cartera al mahón, adelante. Quieres imitar a Neo, ponerte las botas más incómodas del mundo, ponerte lentes blancos, maquillaje, una sotana que te provoca un calor ridículo y decir que Twilight es la mejor película del mundo... no, por favor... simplemente no.

¿Cómo rayos nada importa si pasas 30 horas maquillándote y vistiéndote? Aparte de que le quita al sentido de misterio y muerte el hecho de que mami y papi tengan que llevarte y buscarte al shopping, mientras piensan que ojalá y se te pase la etapa esa ya.

¿No podrían hacer la versión del gótico tropical? ¿Shorts y chancletas negras, para que te sientas mejor? Así serás un puertorriqueño mórbido, pero te verás un poco más normal mientras esperas la guagua al lado de la señora gordita que no para de mirarte porque no entiende si es halloween y nadie se lo ha dicho.

1) Las gafas “shutter” de plástico

Propósito intentado: Ser tan cool como Kanye West se ve cuando usa las gafas.
Kanye West hace música buena, pero no significa que si se taladra un roto en la cabeza, yo tengo que hacer lo mismo.

Propósito logrado: Ser tan loser como Kanye West se ve cuando usa las gafas.

Siempre tuve la idea de que el propósito de las gafas era bloquear el reflejo del sol para disminuir la molestia que en ocasiones nos causa a los ojos. Aparenta ser que estaba muy equivocado. Los chamaquitos de 13 a 18 más o menos me han demostrado que las gafas también puede servir para incrementar el nivel de mamonería en que se encuentre uno. Puedes reducir a una persona de “mira a ese ganador del premio Nóbel” a “mira el ridículo ese con un gabán y gafas”.

Es el instrumento perfecto para robarle la dignidad a una persona. Estoy seguro que en Abu Ghraib tienen que haber usado estas gafas para torturar a los prisioneros. Jamás me hubiera imaginado que Star Trek iba a imponer la moda en el futuro.

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